domingo, 16 de agosto de 2009

SOBRE LAS LEYES UNIVERSALES

SOBRE LAS LEYES UNIVERSALES
Por Jennifer Hoffman
Mucho se ha escrito sobre dos leyes Universales, la de Atracción y Abundancia. Muchas personas creen que si ellos dominan esas dos leyes crearán la realidad de sus sueños. Pero los resultados no siempre son lo que esperaban o simplemente no suceden. Y entonces están decepcionados y piensan que las leyes no funcionan o que están haciendo algo equivocado. Para trabajar con la ley Universal debemos entender y trabajar con todas las leyes y existen al menos doce. Estos son principios que gobiernan la energía que somos y de la que somos parte. No podemos evitar, sortear o ignorar estas leyes. Están constantemente presentes y estamos trabajando con ellas, consciente o inconscientemente, cada día de nuestras vidas. Cuando aprendemos, entendemos y conscientemente nos identificamos con ellas, podemos crear la alegría, la paz y la abundancia que deseamos.
La ley más importante es la Ley de la Unicidad Divina. Si la humanidad pudiera entender y aplicar esta ley habría paz en la tierra porque aceptaríamos que todos somos uno, que todos estamos conectados a la Fuente, que cada uno tenemos acceso al mismo poder y que todos somos poderosos. Y nuestra energía afecta a todos los demás así que todo lo que decimos, pensamos, hacemos y creemos tiene un efecto en todos los demás. No existen acciones, pensamientos o palabras insignificantes.
Las leyes de la Abundancia y la Atracción son bien conocidas para nosotros. Con la ley de la Abundancia sabemos que hay abundancia en todas las cosas. De hecho, tenemos abundancia en todas las cosas todo el tiempo, aunque podamos no tener abundancia en lo que queremos. La ley de la Atracción afirma que atraemos todo lo que entra a nuestras vidas, basándose en nuestra energía. Así nuestra realidad es simplemente un reflejo de nuestra energía, la cual incluye a las personas y situaciones a las que nos conectamos. Ambas leyes trabajan con la ley de la Vibración, todo vibra a su nivel único y solamente podemos atraer y tener abundancia en cosas que vibren a nuestro nivel. Debemos elevar nuestro nivel de vibración para cambiar lo que atraemos. Sabemos en dónde está nuestra vibración valorando lo que está sucediendo dentro de nuestra vida y a quién y qué estamos atrayendo.
Incluso si estamos estableciendo nuestra intención para lo que queramos, el Universo nos responde y debemos tener la voluntad para actuar sobre nuestra intención. Esta es la Ley de la Acción. Sin poner la acción necesaria hacia nuestros deseos, nada sucederá. Entonces debemos establecer nuestra intención para un gran trabajo pero a menos que nos comprometamos en las acciones correctas, como enviar nuestro currículo o contactar personas que puedan ayudarnos, quizá no obtengamos resultados.
¿Cómo son recompensados nuestros esfuerzos? La Ley de la Compensación afirma que recibimos basado en lo que damos y nuestra recompensa puede ser multiplicada. Entonces si tenemos la voluntad de poner nuestros esfuerzos hacia nuestras intenciones, seremos recompensados en muchas formas. Esto también aplica a las acciones que tomamos hacia los demás. Cada amabilidad que extendemos es recompensada, como lo es cada enojo o miedo. A veces estas recompensas son monetarias, otras veces podemos ser recompensados a través de los esfuerzos de los demás. Es por esto que es importante para nunca pedir dinero porque somos compensados en formas que nos bendicen de acuerdo a nuestras necesidades.
¿Qué pasaría si estamos haciendo todo lo que podemos y nada está sucediendo? A veces esta es una lección en paciencia pero también debemos considerar la Ley de la Causa y Efecto, la cual afirma que para cada causa hay un efecto, para cada acción hay una reacción. Es por esto que nuestra contribución energética, es la forma de nuestros pensamientos, palabras, creencias y acciones, es tan importante. Si estamos trabajando en la manifestación y todo lo que estamos haciendo no está en alineación con lo que deseamos crear, el efecto reflejará lo que estemos haciendo, no lo que queramos.
Siempre podemos saber exactamente en dónde estamos en nuestro viaje espiritual mirando nuestra realidad, esta es la Ley de la Correspondencia. Todo en nuestro mundo externo es un reflejo de nuestro mundo interno. Si tenemos alegría, paz y abundancia, entonces estamos equilibrados, espiritual y mentalmente. Si no lo estamos, en donde sea que tengamos carencia nos muestra en dónde estamos fuera de equilibrio dentro de nosotros. Cuando tengamos la voluntad de hacer el trabajo interno nuestra realidad reflejará los resultados hacia nosotros. 'Como es adentro, es afuera'.
Cada uno de nosotros está en su propio viaje espiritual y el camino que hayamos elegido es reflejado en nuestras lecciones. No podemos comparar nuestras lecciones con aquellas de los demás porque nuestras lecciones son relativas a nuestro crecimiento espiritual. Y no podemos juzgar las lecciones de cualquiera o cómo las están realizando porque no podemos saber lo que han venido a aprender. La Ley de la Relatividad establece que todo en nuestra experiencia de vida solamente es relativo a cada uno de nosotros. Cuando entendemos esta ley, podemos estar menos inclinados a juzgar a los demás como menos o mejores que nosotros, tener más o menos o ser mejores o peores. Todo es relativo a al viaje de cada persona y a lo que han venido a hacer y a aprender en esta vida.
Cuando hemos logrado un cierto nivel de crecimiento y entendimiento espiritual elevamos nuestras vibraciones energéticas. Esa es la promesa que el Universo nos hace, la iluminación siempre está disponible para nosotros. Esta es la Ley de la Transmutación Perpetua de la Energía, vivimos en un universo dinámico en donde todo está constantemente sujeto al cambio y cuando elevamos nuestra vibración ponemos esa energía disponible a todos los demás.
¿Sus experiencias de vida siguen un cierto patrón? ¿Notan que cada tres, cinco o siete años experimentan algunas de las mismas lecciones? Esa es la Ley del Ritmo. Así como hay estaciones, día y noche, clima cálido y frío, también hay ritmos en nuestra vida. Nuestras lecciones siguen ciclos de aprendizaje y crecimiento y cuando estamos listos para nuevas lecciones accionamos ciertas situaciones. Estar conscientes de estos ritmos o patrones puede ayudarnos a prepararnos para lecciones y estar conscientes de cuándo están ocurriendo.
Las últimas dos leyes generales que, como la Ley de la Unicidad Divina, son importantes en cada nivel, la ley de la polaridad establece que todo tiene su opuesto, así que hay luz y oscuridad, positivo y negativo, espiritual y material. Nosotros elegimos en qué nos enfocamos y eso reflejará lo que esté sucediendo en nuestra realidad. Cuando suficiente de la humanidad elija enfocarse en la luz, será la energía prevaleciente en el planeta. Si estamos demasiado enfocados en lo material, tampoco podemos estar igualmente enfocados en lo espiritual. Encontrar ese lugar neutral, en donde todo está en equilibrio es uno de los objetivos de nuestra participación en el Cambio.
La Ley del Género está reflejada en cada parte del mundo, pues todo tiene un aspecto masculino y uno femenino. Nosotros cargamos energía masculina y femenina y no podemos considerar que una sea más importante que la otra. Estamos aquí para llevar al equilibrio lo masculino y lo femenino para que honremos ambos aspectos. Cuando hayamos equilibrado estas energías dentro de nosotros, las habremos equilibrado para toda la humanidad y entonces podremos honrar lo masculino y femenino y crear armonía para todos.
Las leyes Universal son completamente neutrales e imparciales. Ellas existen con o sin nuestra conciencia de ellas y nosotros trabajamos con ellas, consciente o inconscientemente, cada momento de nuestras vidas. Cuando las conocemos y las entendemos podemos usarlas para apoyar nuestros deseos e intención, para crear la vida que deseamos porque ellas existen para apoyarnos y sostenernos, para ayudarnos a crear el cielo en la tierra en nuestra propia vida y para el planeta.

TRATE QUE LOS DEMÁS PUEDAN PRESCINDIR DE USTED

Recientemente fui invitado a hablarles a un grupo de gerentes sobre un tópico del que escribí en una columna previa: Prácticas Efectivas de Administración, o PEA para abreviar. La sinergia en el salón fue muy positiva, y mi interacción con el público fue dinámica. Todo parecía marchar sobre ruedas hasta que hice una simple pregunta que tomó a todos fuera de guardia, o por lo menos eso parecía por la asombrada expresión de sus rostros. La pregunta que hice fue: ¿Es usted prescindible ya? Un gerente me miró con incredulidad y me preguntó: "¿Qué razón tengo para querer ser prescindible?". Tengo que admitir que me hizo una pregunta válida, sobre todo en estos tiempos difíciles cuando la seguridad en el empleo ha alcanzado unos niveles tan bajos como nunca antes. La respuesta, sin embargo, es sumamente sencilla: Si usted es gerente de un negocio, su trabajo consiste en ser prescindible.
Me parece que el sector corporativo del país ha tomado un giro equivocado a lo largo del camino de un sistema "basado en valores" a un sistema basado en "qué hay de beneficios para mí". Esta percepción errada de lo que es el negocio, que afecta a compañías de todos los tamaños y a fin de cuentas afecta a todo el mundo, puede encontrarse en cualquier nivel dentro de una organización. No obstante, en ningún lugar se hace más evidente ni más peligroso que en el confiable nivel administrativo.
Los gerentes en un sistema "qué hay de beneficios para mí", dirigen como si sus empleos dependieran de él. Por el contrario, en un sistema "basado en valores", los administradores dirigen como si su compañía dependiera de él. Como propietario de un negocio pequeño, ¿a quién cree usted que valoro más? Los gerentes efectivos facilitan el proceso de conexión inherente en un negocio basado en valores al comunicar la visión de la organización a los miembros de su equipo, y asegurarse de que a través de su trabajo la empresa vive su propósito más plenamente. Eso se llama hacer bien los negocios.
En su libro, Built To Last, Porras y Collins presentan un concepto que se lleva a sí mismo a esta idea de prescindibilidad que propongo. Luego de seis años de investigaciones, Porras y Collins determinaron que las compañías más visionarias y exitosas del siglo pasado fueron dirigidas por líderes a los que califican como "constructores de relojes" contra "narradores de tiempo". La diferencia radica en su percepción de la administración. A los "narradores de tiempo" les preocupa construir carreras, en tanto a los "constructores de relojes" les preocupa construir compañías. Estos visionarios gerentes fueron tan efectivos que se aseguraron del éxito de organización más allá del tiempo que permanecerían en sus cargos. ¿Qué le hubiera ocurrido a la compañía Walt Disney después de la muerte de su fundador en 1966 si el propio Disney no les hubiera enseñado a sus principales jefes su visión? A pesar de que la compañía dependía mucho de él por su guía, liderazgo e inspiración, Disney se encargó de crear de forma exitosa un reloj que continuara funcionando con efectividad años después de su muerte, y alcanzaría un éxito tan grande que ni siquiera el propio Disney hubiera podido imaginar.
Eso es lo mismo que sucede con nosotros como gerentes y dueños de negocios. Ya sea que administremos un departamento, un negocio pequeño o una compañía perteneciente a Fortune 500, tenemos que construir equipos que sean capaces de trabajar bien más allá de nuestra habilidad para poder dirigirlos.
En su libro How To Be An Effective Teacher, (Cómo ser un maestro efectivo) Harry y Rosemary Wong mencionan un ejemplo de una maestra de quinto grado, la señorita Gould, quien por razones que escapaban de su control no podía llegar a tiempo a su clase. La señorita Gould se preguntaba por qué 25 maestros de quinto grado podían a tiempo y ella no. Ella pensó que el maestro de gimnasia podría estar molesto porque todos iban a llegar tarde a las clases de gimnasia. "Cuando ella llegó al aula", explicaron los autores, "lo que ella encontró fue una maravillosa recompensa por 20 años de amor hacia los estudiantes, y su esfuerzo por hacerlos responsables y seguros de sí mismos. La maestra halló un aula vacía, y una nota en su escritorio que decía: `Querida señorita Gould, tomamos la asistencia, incluimos la hora de almuerzo, terminamos nuestro calentamiento matutino, y fuimos al gimnasio. Cariños, sus alumnos' ". Se aumentó la exigencia. Se creó un valor. Se aseguró la productividad. Se logró la efectividad.
Enseñar una clase de quinto grado podrá ser diferente de administrar un negocio, pero el estilo de la maestra Gould enfocó correctamente la forma en que un gerente efectivo debería administrar un negocio. Y si usted es tan buen gerente, que ha logrado llevarse a sí mismo a la prescindibilidad, entonces las oportunidades que tiene son infinitas. No hay una sola compañía que no esté deseosa de poder contar con un gerente tan efectivo. No limite su estilo administrativo por temor a ser prescindible. Será la mejor decisión empresarial que jamás usted tome en su vida laboral.

MANNY GARCÍA-TUÑÓN
Vicepresidente de Lemartec, una firma de construcción y diseño de Miami.
manny@mgtunon.com
http://www.elnuevoherald.com/finanzas/v-fullstory/story/515307.html
Publicado el lunes 10 de agosto del 2009