El día más bello
Hoy
La cosa más fácil? Equivocarse
El obstáculo más grande? El miedo
El error mayor? Abandonarse
La raíz de todos los males? El egoísmo
La distracción más bella? El trabajo
La peor derrota? El desaliento
Los mejores maestros? Los niños
La primera necesidad? Comunicarse
Lo que más feliz hace? Ser útil a los demás
El misterio más grande? La muerte
El peor defecto? El malhumor
La persona más peligrosa? La mentirosa
El peor sentimiento? El rencor
Lo más imprescindible? El hogar
El regalo más bello? El perdón
La ruta más rápida? El camino correcto
La más linda sensación? La paz interior
El resguardo más eficaz? La sonrisa
El mejor remedio? El optimismo
La fuerza más potente del mundo? La fe
Las personas más necesarias? Los padres
La cosa más bella de todas? El amor
Madre Teresa
lunes, 20 de abril de 2009
miércoles, 15 de abril de 2009
EL CANSANCIO DE VIDA
¿Quién no ha sentido en algún momento de su vida tristeza, amargura o resentimiento?. Nadie escapa a estos sentimientos, y el sentirlos de vez en cuando es normal, es parte de nuestra naturaleza humana. Llorar es bastante sano cuando se trata de un acontecimiento eventual, el llanto es parte de la liberación. Pero ¿qué pasa cuando estas emociones quedan alojadas en nuestro corazón de manera permanente?, ¿cuando el dolor, la amargura y la tristeza representan nuestra propia personalidad?.
Hoy en día los males provenientes del corazón son muy comunes; los rompimientos familiares, la frustración, la represión, el fracaso y lo que llamaríamos "el cansancio de vida" se apodera de nosotros cuando vemos que a pesar de nuestro esfuerzo, las cosas "nunca funcionan", "todo nos sale mal" porque "la vida ha sido muy injusta con nosotros". Es entonces cuando el resentimiento, la autocompasión y la tristeza pueden quedar instalados en nuestro corazón de manera permanente.Esta actitud hace que todo en la vida lo veamos a través de un "cristal empañado", es decir, nuestra perspectiva de vida se torna gris, ya no vemos la belleza de la vida, los buenos momentos se vuelven indiferentes ante nosotros, dejamos ir oportunidades y empezamos a crear una realidad falsa al creer que "nadie nos quiere" o "todos quieren hacerme daño", nuestra visión actúa y distorsiona todo desde nuestro cristal empañado.El guardar por mucho tiempo esta actitud o este sentimiento, además de prolongar nuestro sufrimiento, nos trae como consecuencia enfermedades derivadas de "un corazón triste":
- Enfermedades respiratorias (gripas, asma, tos, sinusitis, etc.)
- Enfermedades del corazón (angina de pecho, infarto, etc.)
- Enfermedades del sistema circulatorio (mala circulación, varices, colesterol, etc.)
Ningún medicamento, dieta o ejercicio pueden evitar o curar dichas enfermedades si no nos conectamos con la alegría de vivir, con el amor a la vida. La alegría es la única medicina para un corazón que revive constantemente en su presente las heridas del pasado. Sin la alegría, nuestra vida se frena, nuestros pasos se alentan, ya no queremos saber de nada. Estamos tan deprimidos y con un constante dolor de piernas, que ya no podemos dar un paso más.
Sufrimos también a causa de nuestra soledad por tener nuestro corazón cerrado al amor. No sabemos darlo, mucho menos recibirlo (al mismo tiempo nos duelen los hombros y la espalda). Seguimos sufriendo porque las pastillas no son suficientes para un corazón que frena el amor, que lo tiene por esencia, pero no lo deja salir (se ahoga y se asfixia hasta morir).
Hoy en día los males provenientes del corazón son muy comunes; los rompimientos familiares, la frustración, la represión, el fracaso y lo que llamaríamos "el cansancio de vida" se apodera de nosotros cuando vemos que a pesar de nuestro esfuerzo, las cosas "nunca funcionan", "todo nos sale mal" porque "la vida ha sido muy injusta con nosotros". Es entonces cuando el resentimiento, la autocompasión y la tristeza pueden quedar instalados en nuestro corazón de manera permanente.Esta actitud hace que todo en la vida lo veamos a través de un "cristal empañado", es decir, nuestra perspectiva de vida se torna gris, ya no vemos la belleza de la vida, los buenos momentos se vuelven indiferentes ante nosotros, dejamos ir oportunidades y empezamos a crear una realidad falsa al creer que "nadie nos quiere" o "todos quieren hacerme daño", nuestra visión actúa y distorsiona todo desde nuestro cristal empañado.El guardar por mucho tiempo esta actitud o este sentimiento, además de prolongar nuestro sufrimiento, nos trae como consecuencia enfermedades derivadas de "un corazón triste":
- Enfermedades respiratorias (gripas, asma, tos, sinusitis, etc.)
- Enfermedades del corazón (angina de pecho, infarto, etc.)
- Enfermedades del sistema circulatorio (mala circulación, varices, colesterol, etc.)
Ningún medicamento, dieta o ejercicio pueden evitar o curar dichas enfermedades si no nos conectamos con la alegría de vivir, con el amor a la vida. La alegría es la única medicina para un corazón que revive constantemente en su presente las heridas del pasado. Sin la alegría, nuestra vida se frena, nuestros pasos se alentan, ya no queremos saber de nada. Estamos tan deprimidos y con un constante dolor de piernas, que ya no podemos dar un paso más.
Sufrimos también a causa de nuestra soledad por tener nuestro corazón cerrado al amor. No sabemos darlo, mucho menos recibirlo (al mismo tiempo nos duelen los hombros y la espalda). Seguimos sufriendo porque las pastillas no son suficientes para un corazón que frena el amor, que lo tiene por esencia, pero no lo deja salir (se ahoga y se asfixia hasta morir).
Dejemos ir lo que queremos
Para aquellos de nosotros que hemos sobrevivido controlando ysometiéndonos, dejar ir puede no resultar fácil.Más allá de la codependencia. En la recuperación aprendemos que es importante identificar lo quequeremos y necesitamos. ¿Con qué nos deja este concepto? Con unpaquete grande pero claramente identificado de deseos y necesidadesque actualmente no están satisfechos. Nos hemos arriesgado a dejarde negar y a empezar a aceptar lo que queremos y necesitamos. El problema es que ahí están, insatisfechos, los deseos y necesidades. Esta posición puede ser frustrante, dolorosa, enojosa y, a veces,productora de obsesión. Después de identificar nuestras necesidades hay un siguiente paso aseguir para satisfacer nuestros deseos y necesidades. Este paso esuna de las ironías de la recuperación. El siguiente paso es dejar ir nuestros deseos y necesidades después de que hemos seguido pasos concienzudos para identificarlos. Los dejamos ir, renunciamos a ellos, a nivel mental, emocional, espiritual y físico. A veces, esto significa que necesitamosrenunciar. No siempre es fácil llegar a este lugar, perogeneralmente es a donde necesitamos llegar. Con qué frecuencia he negado un deseo o una necesidad, y luego he seguido los pasos para identificar mis necesidades, sólo parasentirme enojada, frustrada y desafiada porque no tengo lo quequiero y no sé cómo conseguirlo. Si entonces me embarco en un planpara controlar o influir en la consecución de ese deseo o necesidad,por lo general empeoro las cosas. Buscar, tratar de controlar elproceso, no funciona. He aprendido, para mi consternación, adejarlos ir. A veces tengo que llegar al punto de decir: "No lo quiero. Me doy cuenta de que es importante para mí, pero que no puedo controlar el hecho de obtenerlo en mi vida. Ahora, ya no me importa si lo tengo o no. Voy a ser absolutamente feliz sin eso y sin ninguna esperanza deconseguirlo, porque estar con la esperanza de conseguirlo, me está volviendo loca, cuanta más esperanza tengo de conseguirlo y trato dehacerlo más frustrada me siento porque no lo estoy consiguiendo". No sé por qué este proceso funciona de esta manera.Lo único que sé es cómo me funciona a mí. No he encontrado otra alternativa al proceso de dejar ir. A menudo podemos obtener lo que deseamos y necesitamos, o algo mejor. Dejarlo ir es parte de lo que hacemos para conseguirlo. Hoy lucharé por dejar ir esos deseos y necesidades que me están provocando frustración. Los pondré en mi lista de metas y luego lucharé por dejarlos ir. Confiaré en que Dios traerá a mí los deseosde mi corazón, en el tiempo que Dios quiera y a su manera.
MBeattie- Lenguaje del Adios- Reflexiones Diarias
La tarea de crear, llevar adelante y hacer crecer una empresa no puede recaer en una sola persona
La tarea de crear, llevar adelante y hacer crecer una empresa no puede recaer en una sola persona
Jeffry Timmons fue reconocido en el mundo por sus aportes a la loable tarea de formar emprendedores. Sus años de experiencia con estos peculiares individuos que deciden dedicar su vida a crear valor económico y social mediante el impulso de una iniciativa empresarial, le dieron a Jeffry algunas claves del éxito emprendedor, las cuales resumió en tres: la oportunidad, los recursos y el equipo. Estos factores deben encontrar un equilibrio de manera que la oportunidad de mercado identificada pueda ser aprovechada con la provisión de los recursos adecuados, lo cual puede lograrse si el equipo emprendedor trabaja de manera efectiva. La oportunidad se refiere a la identificación de una necesidad latente en la población y una idea capaz de satisfacerla. Venezuela, uno de los países más emprendedores del mundo, cuenta con diversos ejemplos sobre la identificación de interesantes oportunidades empresariales. Por ejemplo, una emprendedora, al observar el gusto de la población venezolana por el cuidado personal, decidió ofrecer un servicio integral de estética; asimismo, un joven, aprovechando la admirada receta familiar de tequeños y el gusto del público por este bocadillo, decidió fabricarlos en grandes números y comercializarlos a través de una alianza con una cadena de cines. El segundo elemento es uno de los que más preocupa a los emprendedores venezolanos: los recursos. ¿Dónde podemos obtenerlos? Inicialmente, suelen encontrarse en el bolsillo propio o en los aportes de familiares y amigos, pues las instituciones financieras llegan cuando la empresa tiene una historia solvente que mostrar. En estos dos casos, los emprendedores debieron aportar sus ahorros y convencer a sus familiares y amigos de participar: en el caso de los tequeños, la fabricación comenzó en la casa del abuelo del emprendedor, quien cedió un espacio de su vivienda, y en el caso del servicio de estética, la atención al público comenzó en el apartamento de la emprendedora, pues no tenía dinero para alquilar o comprar un local adecuado. Más adelante, tras una disciplina de reinversión de ganancias en la empresa, ambos lograron captar préstamos bancarios para hacer crecer sus empresas y contar con instalaciones idóneas. El equipo es el elemento más importante. El proceso de transformar una idea en realidad depende del empuje y la pasión que le imprima el emprendedor para aprovechar la oportunidad y encontrar los recursos necesarios, acompañado de un equipo que lo ayude a realizar las tareas que él no puede cubrir. Por ejemplo, debe asegurar que la contabilidad y las finanzas se manejen adecuadamente, y que las operaciones del negocio funcionen de tal manera que los clientes se sientan satisfechos. Para lograrlo, es preciso buscar ayuda, pues la tarea de crear, llevar adelante y hacer crecer una empresa no puede recaer sobre una sola persona. Son muchas las experiencias gratas y no gratas que los emprendedores han tenido en la conformación de su equipo para impulsar la idea de negocio. En general, el éxito ha acompañado a quienes con pasión y empuje logran reunir conocimientos y habilidades diferentes que se complementan entre sí, para el manejo eficiente de las difíciles primeras etapas de una empresa.
Jeffry Timmons fue reconocido en el mundo por sus aportes a la loable tarea de formar emprendedores. Sus años de experiencia con estos peculiares individuos que deciden dedicar su vida a crear valor económico y social mediante el impulso de una iniciativa empresarial, le dieron a Jeffry algunas claves del éxito emprendedor, las cuales resumió en tres: la oportunidad, los recursos y el equipo. Estos factores deben encontrar un equilibrio de manera que la oportunidad de mercado identificada pueda ser aprovechada con la provisión de los recursos adecuados, lo cual puede lograrse si el equipo emprendedor trabaja de manera efectiva. La oportunidad se refiere a la identificación de una necesidad latente en la población y una idea capaz de satisfacerla. Venezuela, uno de los países más emprendedores del mundo, cuenta con diversos ejemplos sobre la identificación de interesantes oportunidades empresariales. Por ejemplo, una emprendedora, al observar el gusto de la población venezolana por el cuidado personal, decidió ofrecer un servicio integral de estética; asimismo, un joven, aprovechando la admirada receta familiar de tequeños y el gusto del público por este bocadillo, decidió fabricarlos en grandes números y comercializarlos a través de una alianza con una cadena de cines. El segundo elemento es uno de los que más preocupa a los emprendedores venezolanos: los recursos. ¿Dónde podemos obtenerlos? Inicialmente, suelen encontrarse en el bolsillo propio o en los aportes de familiares y amigos, pues las instituciones financieras llegan cuando la empresa tiene una historia solvente que mostrar. En estos dos casos, los emprendedores debieron aportar sus ahorros y convencer a sus familiares y amigos de participar: en el caso de los tequeños, la fabricación comenzó en la casa del abuelo del emprendedor, quien cedió un espacio de su vivienda, y en el caso del servicio de estética, la atención al público comenzó en el apartamento de la emprendedora, pues no tenía dinero para alquilar o comprar un local adecuado. Más adelante, tras una disciplina de reinversión de ganancias en la empresa, ambos lograron captar préstamos bancarios para hacer crecer sus empresas y contar con instalaciones idóneas. El equipo es el elemento más importante. El proceso de transformar una idea en realidad depende del empuje y la pasión que le imprima el emprendedor para aprovechar la oportunidad y encontrar los recursos necesarios, acompañado de un equipo que lo ayude a realizar las tareas que él no puede cubrir. Por ejemplo, debe asegurar que la contabilidad y las finanzas se manejen adecuadamente, y que las operaciones del negocio funcionen de tal manera que los clientes se sientan satisfechos. Para lograrlo, es preciso buscar ayuda, pues la tarea de crear, llevar adelante y hacer crecer una empresa no puede recaer sobre una sola persona. Son muchas las experiencias gratas y no gratas que los emprendedores han tenido en la conformación de su equipo para impulsar la idea de negocio. En general, el éxito ha acompañado a quienes con pasión y empuje logran reunir conocimientos y habilidades diferentes que se complementan entre sí, para el manejo eficiente de las difíciles primeras etapas de una empresa.
Cinco consejos para crecer y madurar espiritualmente
Cinco consejos para crecer y madurar espiritualmente
#1 Incluye a “Tu ser superior” en la toma de decisiones.
Desde niños aprendemos por medio de la instrucción que nos dan nuestros padres.De igual modo, crecemos espiritualmente en la medida en que aprendemosa seguir las instrucciones de “Nuestro ser superior”, en que acudimos a Él en oración yaplicamos los principios espirituales de Su Palabra a nuestrasdecisiones.#2 Ejercita tu Fe.Así como la experiencia enseña mucho, pues sufrimos las consecuenciasde nuestras decisiones erróneas y vemos premiadas las acertadas,nuestro crecimiento espiritual se acelera cuando nuestra fe es puestaa prueba y tomamos conciencia de que en ella se encuentra la solucióna los problemas de la vida.#3 Bríndate a los demás.Al dar a los demás lo que hemos aprendido (ya que no podemos dar lo que no tenemos)
y a hacerlos felices, nos convertimos en conductos de amor de “Nuestro ser superior” para esas personas.Así, en la medida en que nos entregamos al prójimo, “Nuestro ser superior” nos reabastece.Al que reparte, le es añadido más… El alma generosa será prosperada:el que sacie a otros, también él será saciado. (Proverbios 11:24a-25)Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando daránen vuestro regazo, porque, porque con la misma medida con que medís,os volverán a medir. (Lucas 6:38)#4 Reconoce tus puntos flacos y esfuérzate por superarlos.Todos tenemos aspectos en que podemos mejorar.Se trata de un hecho general que la mayoría de la gente acepta sinmucha oposición.La cosa se pone más difícil cuando identificamos nuestras debilidades,y en particular cuando intervienen otras personas.Reconocer nuestras flaquezas nos resulta embarazoso aunque lo hagamosen privado o a solas con “Nuestro ser superior”,.Pero cuando somos capaces de admitirlas humildemente ante los demás ynos mostramos dispuestos a que nos ayuden -con sugerencias, recordatoriosy oraciones-; es como si tomáramos el carril más rápido para crecerespiritualmente.#5 Acepta nuevos retos.Dada la naturaleza humana, es fácil encasillarnos a nosotros mismos ylimitar lo que somos capaces de hacer, sobre todo al ir entrando en años.El problema es que con esa actitud se anquilosa nuestro crecimiento.Cuando nos cerramos a considerar nuevos datos y nuevas ideas, dejamosde crecer intelectualmente.Al aislarnos, dejamos de crecer emocionalmente. Y cuando nosmostramos poco dispuestos a aceptar nuevos retos, dejamos de crecerintelectual, emocional y espiritualmente.Como dijimos antes, somos una obra en curso y solo crecemos en lamedida en que seguimos haciendo progresos. Pero para progresar hayque fijarse nuevos objetivos.En este año entrante “Nuestro ser superior” puede ayudarte a ser más como quieres ser.Mejor aún: Él puede ayudarte a ser más como Él quiere que seas.Si haces tú parte, Él te ayudará a progresar paso a paso, pues Él te ama.Texto basado en Cinco consejos para crecer espiritualmente, artículode Samuel Shoomaker.
#1 Incluye a “Tu ser superior” en la toma de decisiones.
Desde niños aprendemos por medio de la instrucción que nos dan nuestros padres.De igual modo, crecemos espiritualmente en la medida en que aprendemosa seguir las instrucciones de “Nuestro ser superior”, en que acudimos a Él en oración yaplicamos los principios espirituales de Su Palabra a nuestrasdecisiones.#2 Ejercita tu Fe.Así como la experiencia enseña mucho, pues sufrimos las consecuenciasde nuestras decisiones erróneas y vemos premiadas las acertadas,nuestro crecimiento espiritual se acelera cuando nuestra fe es puestaa prueba y tomamos conciencia de que en ella se encuentra la solucióna los problemas de la vida.#3 Bríndate a los demás.Al dar a los demás lo que hemos aprendido (ya que no podemos dar lo que no tenemos)
y a hacerlos felices, nos convertimos en conductos de amor de “Nuestro ser superior” para esas personas.Así, en la medida en que nos entregamos al prójimo, “Nuestro ser superior” nos reabastece.Al que reparte, le es añadido más… El alma generosa será prosperada:el que sacie a otros, también él será saciado. (Proverbios 11:24a-25)Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando daránen vuestro regazo, porque, porque con la misma medida con que medís,os volverán a medir. (Lucas 6:38)#4 Reconoce tus puntos flacos y esfuérzate por superarlos.Todos tenemos aspectos en que podemos mejorar.Se trata de un hecho general que la mayoría de la gente acepta sinmucha oposición.La cosa se pone más difícil cuando identificamos nuestras debilidades,y en particular cuando intervienen otras personas.Reconocer nuestras flaquezas nos resulta embarazoso aunque lo hagamosen privado o a solas con “Nuestro ser superior”,.Pero cuando somos capaces de admitirlas humildemente ante los demás ynos mostramos dispuestos a que nos ayuden -con sugerencias, recordatoriosy oraciones-; es como si tomáramos el carril más rápido para crecerespiritualmente.#5 Acepta nuevos retos.Dada la naturaleza humana, es fácil encasillarnos a nosotros mismos ylimitar lo que somos capaces de hacer, sobre todo al ir entrando en años.El problema es que con esa actitud se anquilosa nuestro crecimiento.Cuando nos cerramos a considerar nuevos datos y nuevas ideas, dejamosde crecer intelectualmente.Al aislarnos, dejamos de crecer emocionalmente. Y cuando nosmostramos poco dispuestos a aceptar nuevos retos, dejamos de crecerintelectual, emocional y espiritualmente.Como dijimos antes, somos una obra en curso y solo crecemos en lamedida en que seguimos haciendo progresos. Pero para progresar hayque fijarse nuevos objetivos.En este año entrante “Nuestro ser superior” puede ayudarte a ser más como quieres ser.Mejor aún: Él puede ayudarte a ser más como Él quiere que seas.Si haces tú parte, Él te ayudará a progresar paso a paso, pues Él te ama.Texto basado en Cinco consejos para crecer espiritualmente, artículode Samuel Shoomaker.
Actitud Positiva: 10 Consejos
La actitud que tomas frente a los problemas o sucesos que se te presentan cotidianamente es finalmente la que determina la dimensión e importancia de los mismos. Recuerda que hay dos formas de ver el vaso: medio lleno y puedes alegrarte al observar la mitad llena o puedes preocuparte por la mitad vacía. Esto no es ni más ni menos que una cuestión de dos actitudes antagónicas: la positiva y la negativa. Sin dejar de ser realista o soñador, puedes transformarte en una persona más positiva y creativa para vivir las circunstancias de una manera menos traumática y más relajada.
Por eso, para dejar de ver todo negro y cultivar una verdadera "actitud positiva", se han propuesto 10 reglas de oro que, si se siguen al pie de la letra, harán de ti una nueva persona:
1- Relájate y respira profundo:
Si algo te salió mal o te sientes un poco depresivo, lo mejor que puedes hacer es distenderte y concentrarte en la respiración. Se ha comprobado que los métodos de relajación ayudan a deshacerse de los pensamientos negativos, favorecen el control de las emociones y purifican el cuerpo.
2- Haz lo que piensas:
Si piensas una cosa y terminas haciendo otra totalmente diferente, te sentirás inconforme contigo mismo. Trata de evitar las conductas contradictorias, sobre todo si no quieres que te invada un profundo sentimiento de fracaso existencial.
3- Aprende a ver el lado positivo de las cosas:
Debes aprender que en la vida no todos los momentos son buenos, hay algunos peores que otros e incluso algunos son indeseables. La clave está en aceptar los hechos que son irremediables sin ningún tipo de frustración o enojo desmedido. Una reacción emotiva descontrolada o negativa para afrontar un momento duro en la vida es una clara muestra de debilidad y fracaso. Al contrario, la serenidad, el autocontrol y la visión positiva de las cosas son las mejores armas para enfrentar con éxito lo que te toca vivir.
4- Evita las comparaciones:
Para cultivar una actitud positiva nada mejor que ser uno mismo. Tanto las comparaciones como las
Idealizaciones de cómo deberías ser tú y de cómo deberían ser las cosas, son muy perjudiciales para tu salud mental y tu autoestima. La frustración y la envidia que se genera al ver en otros lo que uno quiere ser son pensamientos altamente negativos que debes aprender a controlar para evitar sentirte deprimido. Lo mejor es aceptarte tal cual eres y tratar de cambiar aquellas cosas que te molestan de ti mismo, pero dejando de lado las comparaciones, pues cada persona es única.
5- Vive el presente:
Si piensas continuamente en lo que debes o puedes hacer en el futuro te pierdes de vivir el presente. Además este tipo de pensamientos alimentan la ansiedad y las preocupaciones y no te permiten disfrutar de los pequeños momentos que te da la vida. Para dejar de divagar y angustiarte por lo que todavía no sucedió, nada mejor que centrar todos tus sentidos en el aquí y ahora, sin dejar de lado los sueños y los proyectos.
6- Olvídate de los detalles:
La obsesión por la perfección sólo puede conducirte a la desilusión. Pues no todo es tan perfecto como siempre pretendes que sea, la vida está llena de pequeños detalles que la hacen encantadora y única.
Si deseas que todo esté de acuerdo a tu esquema de valores te pasarás todo el tiempo tratando de acomodar esos detalles para que se vean perfectos, pero le quitará el sabor de disfrutar las cosas tal cual se presentan. Busca un equilibrio y deja de lado el exceso de perfeccionismo, te sentirás mejor.
7- Mueve el cuerpo:
Pasa cuanto antes a la acción y permítele al cuerpo moverse con total libertad. Practica un deporte, haz alguna actividad física, recrea tu mente a través del baile o de un paseo por el parque. De esta forma elevas tus niveles de adrenalina y serotonina aumentando el optimismo y desechando los pensamientos negativos.
8- Cuida tu imagen:
Verse bien es una manera de sentirse bien. El cuidado personal te hará sentir más renovado y te ayudará a romper el círculo cerrado del pesimismo. Intenta cambiar de imagen regularmente y no dudes en arreglarte cada vez que sales de tu casa. Asimismo evita el encierro, esto te obligará a modificar tu aspecto.
9- Presta atención a los demás:
Creerte el centro del universo sólo alimentará las obsesiones que tienen por ti mismo. Poco a poco, comienza a centrarte en los demás y recuerda que ayudar al prójimo puede ayudarte a sentirte mejor y más positivo. Los problemas de los otros pueden hacerte tomar conciencia de que no todo lo que te pasa es tan grave.
10- Duerme plácidamente:
Acostúmbrate a mejorar tu calidad de sueño. Dormir bien es una excelente manera de mejorar tu estado de ánimo durante el día. Recuerda que un mal descanso incide directamente en tu humor, te hace sentir cansado e irritable, y sobre todo no te ayuda a cambiar la actitud.
Por eso, para dejar de ver todo negro y cultivar una verdadera "actitud positiva", se han propuesto 10 reglas de oro que, si se siguen al pie de la letra, harán de ti una nueva persona:
1- Relájate y respira profundo:
Si algo te salió mal o te sientes un poco depresivo, lo mejor que puedes hacer es distenderte y concentrarte en la respiración. Se ha comprobado que los métodos de relajación ayudan a deshacerse de los pensamientos negativos, favorecen el control de las emociones y purifican el cuerpo.
2- Haz lo que piensas:
Si piensas una cosa y terminas haciendo otra totalmente diferente, te sentirás inconforme contigo mismo. Trata de evitar las conductas contradictorias, sobre todo si no quieres que te invada un profundo sentimiento de fracaso existencial.
3- Aprende a ver el lado positivo de las cosas:
Debes aprender que en la vida no todos los momentos son buenos, hay algunos peores que otros e incluso algunos son indeseables. La clave está en aceptar los hechos que son irremediables sin ningún tipo de frustración o enojo desmedido. Una reacción emotiva descontrolada o negativa para afrontar un momento duro en la vida es una clara muestra de debilidad y fracaso. Al contrario, la serenidad, el autocontrol y la visión positiva de las cosas son las mejores armas para enfrentar con éxito lo que te toca vivir.
4- Evita las comparaciones:
Para cultivar una actitud positiva nada mejor que ser uno mismo. Tanto las comparaciones como las
Idealizaciones de cómo deberías ser tú y de cómo deberían ser las cosas, son muy perjudiciales para tu salud mental y tu autoestima. La frustración y la envidia que se genera al ver en otros lo que uno quiere ser son pensamientos altamente negativos que debes aprender a controlar para evitar sentirte deprimido. Lo mejor es aceptarte tal cual eres y tratar de cambiar aquellas cosas que te molestan de ti mismo, pero dejando de lado las comparaciones, pues cada persona es única.
5- Vive el presente:
Si piensas continuamente en lo que debes o puedes hacer en el futuro te pierdes de vivir el presente. Además este tipo de pensamientos alimentan la ansiedad y las preocupaciones y no te permiten disfrutar de los pequeños momentos que te da la vida. Para dejar de divagar y angustiarte por lo que todavía no sucedió, nada mejor que centrar todos tus sentidos en el aquí y ahora, sin dejar de lado los sueños y los proyectos.
6- Olvídate de los detalles:
La obsesión por la perfección sólo puede conducirte a la desilusión. Pues no todo es tan perfecto como siempre pretendes que sea, la vida está llena de pequeños detalles que la hacen encantadora y única.
Si deseas que todo esté de acuerdo a tu esquema de valores te pasarás todo el tiempo tratando de acomodar esos detalles para que se vean perfectos, pero le quitará el sabor de disfrutar las cosas tal cual se presentan. Busca un equilibrio y deja de lado el exceso de perfeccionismo, te sentirás mejor.
7- Mueve el cuerpo:
Pasa cuanto antes a la acción y permítele al cuerpo moverse con total libertad. Practica un deporte, haz alguna actividad física, recrea tu mente a través del baile o de un paseo por el parque. De esta forma elevas tus niveles de adrenalina y serotonina aumentando el optimismo y desechando los pensamientos negativos.
8- Cuida tu imagen:
Verse bien es una manera de sentirse bien. El cuidado personal te hará sentir más renovado y te ayudará a romper el círculo cerrado del pesimismo. Intenta cambiar de imagen regularmente y no dudes en arreglarte cada vez que sales de tu casa. Asimismo evita el encierro, esto te obligará a modificar tu aspecto.
9- Presta atención a los demás:
Creerte el centro del universo sólo alimentará las obsesiones que tienen por ti mismo. Poco a poco, comienza a centrarte en los demás y recuerda que ayudar al prójimo puede ayudarte a sentirte mejor y más positivo. Los problemas de los otros pueden hacerte tomar conciencia de que no todo lo que te pasa es tan grave.
10- Duerme plácidamente:
Acostúmbrate a mejorar tu calidad de sueño. Dormir bien es una excelente manera de mejorar tu estado de ánimo durante el día. Recuerda que un mal descanso incide directamente en tu humor, te hace sentir cansado e irritable, y sobre todo no te ayuda a cambiar la actitud.
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